Apuntes históricos

En 1108 se cita por primera vez el "término de Iassa". En 1277, el lugar pertenecía a la honor de Suesa, aunque el rey Pedro III de Aragón le había dado en feudo a Pedro Cornel un año después, el 23 de diciembre de 1272; con fecha 19 de octubre de 1279, el mismo monarca pidió la potestad de Jasa. El 28 de marzo de 1289, Alfonso III de Aragón dio Jasa a Rodrigo Jiménez de Luna, a cambio, decisión que fue revocada el 20 de abril siguiente. Finalmente, el 28 de mayo de 1293, Jaime II de Aragón recuperó Jasa mediante cambio con Pedro Cornel. Posteriormente, el 22 de febrero de 1389, era de Miguel de Gurrea, hasta que el 29 de diciembre de 1397, Martín I de Aragón incorporó Jasa a la Corona y la agregó a la ciudad de Jaca, de la que dependió más tarde como sobrecullida, vereda y corregimiento, hasta 1834 en que alcanzó su independencia municipal y se constituyó un Ayuntamiento propio. Reseña histórica.

Iglesia de la AsunciónLa Iglesia parroquial de La Asunción (siglos XIII-XVI), situada en la plaza Alta, constituye un ejemplo más del prolífico gótico aragonés de la época, junto con algún leve retazo del inminente renacimiento. El edificio es el resultado de distintas fases constructivas. En su nave central, así como en los gruesos pilares y en los arcos fajones que articulan su bóveda de cañón apuntado, queda al descubierto la potencia masiva de su estructura medieval. En el siglo XVI sufrió la transformación de la bóveda, dándole su aspecto actual: una nave dividida en cuatro tramos cubiertos con bóveda de crucería estrellada.

Interior Iglesia de la Asunción

A modo de tribuna se encuentra a los pies un coro elevado; además, existe también una ampliación en el lado del Evangelio, que adquiere entidad de una nueva nave organizada también en cuatro tramos. En el lado de la Epístola, se abren dos capillas familiares, una cubierta con bóveda de crucería simple y la otra con tracería más compleja. El conjunto de retablos conservados en el interior datan de los siglos XVII y XVIII, y obedecen a la tradición escultórica popular del Altoaragón. Cabe destacar el dedicado a Nuestra Señora del Rosario, de tradición romanista y que se puede contemplar en una de las capillas particulares dispuestas en el lado de la Epístola.

 

Museo etnológicoMuseo etnológico: Desde el año 1998, el museo etnológico se puede visitar en el interior de la antigua ermita de San Pedro, construida en el siglo XVI bajo el estilo llamado de arquitectura popular. Allí puede seguirse toda la historia reciente de nuestro pueblo a través de los elementos ligados a sus costumbres. Los vecinos cedieron toda suerte de elementos que, debidamente ordenados en diversos apartados, dan ¡dea de cómo era décadas atrás el ambiente de la escuela o el de una casa cualquiera, pero también se rememoran la vieja botica - pueden encontrarse los ungüentos, pomadas, preparados y productos de la vieja farmacia - y varios oficios artesanales.

Se da especial protagonismo a los Trajes típicos de Jasa, recuperados después de largo tiempo, con múltiples esfuerzos, cuya morfología dista mucho de los trajes de los vecinos valles de Ansó y Echo, y a su propio dance, felizmente rescatado a tiempo, antes de que cayera en el olvido. Palos del palotiau, acordeones y bandurrias usadas en otros tiempos, tienen enfrente elementos de la vida escolar, como mapas, pizarras, pupitres y libros. Del trabajo en el campo se exponen aperos como trillos, horcas, yuntas, porgaderos, arados o bastes. De la vida familiar encontramos una habitación y una cocina con su fuego bajo y cadiera. 

Casa MoníEn el barrio alto el visitante puede pedir que le enseñen el museo etnológico particular de Casa Moní, que han desplegado los hermanos Alejandro y Santiago Hijós en un patio de su casa. Aperos de labranza, herramientas para labores artesanas, enseres de cocina y fotografías de celebraciones, rondas, cazadores con o sin trofeos, el dance del palotiau y otras escenas locales componen su recuerdo de la vida de antaño en Jasa. Todo ello comparte espacio con un conjunto de maquetas, obra del propio Santiago, que ha dado así rienda suelta a una faceta emparentada con su profesión de ebanista. Con pequeñas piezas de madera, cortadas, ensambladas y pintadas por él, ha reproducido los edificios emblemáticos del lugar: la escuela, el Ayuntamiento, el refugio Casa Corralones, el de Lizara, la iglesia de la Asunción y la ermita de San Pedro. 

 Conjunto urbano: El casco urbano es fiel a la arquitectura típica del Pirineo, con calles empedradas y casas en las que abunda la heráldica en los dinteles y conservan chimeneas troncocónicas, características de los valles occidentales, rematadas con curiosos espantabrujas (figuras de animales o símbolos que impiden que las brujas entren por el hueco de la chimeneas). Está declarado conjunto de interés arquitectónico. 

Artículo publicado sobre la Arquitectura Popular de Jasa, en la Comarca de la Jacetania.

Vista calle mayor

En el callejero se ha rendido tributo a los hijos ilustres de la localidad, como es el caso de Joaquín Gil Berges, o el de los Larraz, oriundos también de Jasa.

La villa, que ofrece desde la orilla del Osia una de las panorámicas más pintorescas de nuestro Pirineo, cuenta con un amplio espacio central, la plaza de Larraz, a la que dan lustre la Casa Consistorial y un crucero que sitúa a Jasa como encrucijada en el camino que por un lado lleva a la vecina localidad de Aragüés del Puerto y por otro, a Aísa. La plaza conecta con otras dos, la Alta, presidida por la iglesia parroquial de La Asunción, de estilo gótico aragonés, fechada en el siglo XVI (en 1577, según su portada) y la dedicada a Joaquín Gil Berges, el más ilustre hijo de este pueblo, en el que nació en 1834. Gil Berges, fallecido en Zaragoza en 1920, fue un prestigioso jurista que ejerció de ministro en dos gobiernos de la I República, los de Francisco Pi i Margall y Emilio Castelar, en los que fue responsable, respectivamente, de las carteras de Gracia y Justicia y Fomento.

Junto a tanto espacio abierto quedan calles más estrecha e incluso algún callejón, que conforman las vías de unión de un conjunto de sólidas edificaciones de piedra, unas con remoto pasado, muestra de que aquí la especialización en la construcción pirenaica viene de tiempo atrás, y otras de nueva factura, consecuencia de que cada vez son más los foráneos que eligen este lugar para su segunda residencia. No es de extrañar, pues aquí encuentran un pueblo cuidado y activo y un entorno natural que les permite olvidar los inconvenientes urbanitas. La armonía entre el pueblo antiguo y las nuevas construcciones es total.

Fiestas patronales: Jasa celebra sus Fiestas Mayores en honor a la Virgen de la Asunción (15 de agosto). Durante cuatro días se puede disfrutar de diferentes actividades para todas las edades: juegos infantiles, campeonatos de guiñote, sesiones de baile tarde y noche, teatro, concurso de disfraces, actuaciones de los grupos de palotiau,... 
Las fiestas pequeñas de Jasa se celebran en honor a San Sebastián (20 de enero). Actualmente se hace una cena popular seguida de baile.

Actividades de ocio: La zona es ideal para la práctica del senderismo, esquí de fondo, caza y pesca, excursiones, micología...

Los amantes del esquí de travesía pueden descubrir en este Valle, rutas y excursiones magníficas. Se puede destacar la travesía hasta el Ibón de Estanés. El pico de Bisaurín, con una altitud aproximada de 2.600 metros es, para los montañeros, una de las salidas más duras y estimadas. Como excursiones recomendadas se pueden enumerar las siguientes: Ibón de Estanés, Cucuruzuelo, Garganta de Aísa, Cueva del Oso, Llano de Lizara y la ya mencionada ascensión al pico de Bisaurín. A 8 km. del casco urbano, por la carretera forestal, está el Refugio de los Corralones y a 12 km. el Refugio de Lizara, ya en el término municipal de Aragüés del Puerto.

Los Senderos más típicos son los que unen Jasa con Aragüés del Puerto, de Aragüés a Urdués, y el conocido como Camino de la Resiega, desde el puente de Labati a Los Corralones.
Podemos emprender también excursiones de mayor entidad, que nos pueden llevar desde el refugio de Lizara al Ibón de Estanés, por el valle de los Sarrios, o ascensiones a picos como Bisaurín (2.668 m), Peña Mediodía (2.450 m), Aspe (2.645 m), Olibón (2.482 m), Cucuruzuelo (1.972 m), ...
Travesías - senderismo: Lizara-Estanés-Candanchú, Lizara-Estanés-Aguas Tuertas-Oza, Lizara-Gabardito, Lizara-Bozo-Aísa, Lizara-Bozo-Estiba-Jasa,...